Bodyfulness: 15 minutos de movimiento consciente que pueden cambiar tu día.
A veces 15 minutos pueden cambiar tu vida… o al menos tu día. Hay días en los que nada parece fluir. Te levantas con tensión en el cuerpo, con prisa, con la sensación de que todo cuesta más de lo normal. Y muchas veces ese estado parece acompañarte durante toda la jornada.
Desde Movisom queremos compartir una práctica sencilla que utilizamos a menudo: el Bodyfulness.
¿Qué es el Bodyfulness?
El Bodyfulness es una forma de atención plena centrada en la experiencia corporal.
Este enfoque proviene del campo de la psicoterapia somática y ha sido desarrollado por autoras como Christine Caldwell. Su propuesta es simple, pero poderosa: Tomar unos minutos para escuchar el cuerpo y moverse con conciencia.
A través de la respiración, la observación y el movimiento consciente, el Bodyfulness nos ayuda a:
Reducir la tensión corporal
Mejorar la conexión mente-cuerpo
Regular el estrés
Aumentar la presencia y la calma
La buena noticia es que solo necesitas entre 10 y 15 minutos.
A continuación te comparto una pequeña secuencia de Bodyfulness, que yo misma he practicado esta mañana, y que puedes practicar en cualquier momento del día. ¡Vamos allá!
Secuencia de Bodyfulness en 10-15 minutos
1. Respirar (2-3 minutos)
Comienza llevando tu atención a la respiración. Observa el aire entrar y salir de tu cuerpo.
Inhala por la nariz
Exhala profundamente por la boca
Siente el movimiento natural de tus costillas y tu diafragma. Permite que la respiración se vuelva lenta y profunda.
Este primer paso ayuda a activar el sistema nervioso parasimpático y reducir el estrés.
2. Observar (2–3 minutos)
Realiza un pequeño escaneo corporal. Lleva tu atención a diferentes partes del cuerpo:
el latido de tu corazón
tu rostro
los hombros
el pecho
la espalda
las piernas
Simplemente observa las sensaciones sin juzgar. El objetivo es cultivar conciencia corporal y presencia.
3. Mover la columna con conciencia (6-8 minutos)
El movimiento suave ayuda a liberar tensiones y recuperar movilidad. Puedes realizar estos ejercicios sentado, a cuatro patas o de pie.
Flexión y extensión de la columna:
Alterna entre:
abrir el pecho
redondear suavemente la espalda
Mantén la sensación de elongación mientras dejas que la respiración acompañe el movimiento.
Torsiones suaves:
Coloca las manos detrás de la cabeza.
Crece desde la base hasta la coronilla
Abre el pecho
Realiza una torsión suave
Relaja los hombros. Después abre los brazos y repite la torsión acompañando el movimiento con la mirada.
Inclinaciones laterales:
Crece desde la columna
Coloca una mano detrás de la cabeza
Inclina el torso lateralmente
Siente cómo se abre el costado desde la cadera hasta el codo.
Luego estira el brazo hacia el techo buscando más espacio en todo el lateral del cuerpo.
4. Integrar la experiencia (1 minuto)
Para terminar:
sacude suavemente los brazos
mueve el cuerpo con libertad
Después detente un momento. Respira y enfócate en un pensamiento positivo o en algo por lo que sientas gratitud. Este pequeño gesto ayuda a integrar la experiencia corporal y emocional.